“Quiero y puedo”, son las palabras más absurdas que podemos
decir cuando estamos frente a una situación difícil. Es una frase conformada
solo para darnos valor a nosotros mismos como persona. Es como una “FE” que
inventamos para darnos seguridad ante las dudad y el temor que sentimos ante
tal situación.
Si uno quiere, quiere. No importa cuánto puedas, importa que
quieras. Porque podes poder un montón de cosas, pero él no podes querer algo.
Por eso, cuando uno quiere, se queda, intenta, lucha, pelea como puede, a veces
con poco y a veces con mucho. Están las cosas que afectan, pero más allá de
eso, importa el quedarse aunque lloremos, caigamos, dudemos, importa que seguimos
estando ACÁ.
Pueden pasar muchas cosas, puede irrumpir el silencio, como pueden
fluir palabras sinceras y transparentes, como puede haber una duda por no saber
cómo afrontar, puede ser que hoy es el momento de arriesgar. Dar el último
latido de mi corazón.
Solo puedo eso, dar el último latido de amor con la mayor
intensidad que pueda sacar de donde sea, por más que me duela el alma, callare
solo por que puedas ser feliz.