sábado, 1 de abril de 2023

Ella, mi alma aventurera.

 

Alegría, estaba perdida, hasta que un día, volvío a encenderse en ella. 
Tristeza se había apoderado de su mirada y su sonrisa. Todo tenía una connotación triste y roto.

Se había apagado, entre soledad y lágrimas intentaba encontrar un poco de calma.

Se refugiaba en la chispa que quedaba dentro, muy en su interior. El caos seguía golpeando la puerta, era tortuoso estar quieta; acudía al movimiento.
En unos de esos movimientos, se despertó alegría. Algo la encendió y la sonrisa apareció, sincera y plena, cubierta de placer y magia.

Por un momento, el caos oscuro quiso tomar el poder, pero sus ganas de cambiar el rumbo, le dieron la motivación para salir otra vez al mundo.

Ahora dos almas aventureras fluyen en calma.
Experimentando y sintiendo el amor. Ese real y repleto de emociones, sensación y plenitud.
En libertad, desde el alma y el andar. Empoderadas de sabiduría y aprendizajes. Dispuestas a conquistar la galaxia entera.

Creando desde la abundancia y la magia que regala el universo.
Creer, sentir y sanar desde lo sincero; construyendo y sanando aquel recorrido.