Alegría, estaba perdida, hasta que un día, volvío a encenderse en ella.
Tristeza se había apoderado de su mirada y su sonrisa. Todo tenía una
connotación triste y roto.
Se había apagado, entre soledad y lágrimas intentaba
encontrar un poco de calma.
Se refugiaba en la chispa que quedaba dentro, muy en su
interior. El caos seguía golpeando la puerta, era tortuoso estar quieta; acudía
al movimiento.
En unos de esos movimientos, se despertó alegría. Algo la encendió y la sonrisa
apareció, sincera y plena, cubierta de placer y magia.
Por un momento, el caos oscuro quiso tomar el poder, pero
sus ganas de cambiar el rumbo, le dieron la motivación para salir otra vez al
mundo.
Ahora dos almas aventureras fluyen en calma.
Experimentando y sintiendo el amor. Ese real y repleto de emociones, sensación
y plenitud.
En libertad, desde el alma y el andar. Empoderadas de sabiduría y aprendizajes.
Dispuestas a conquistar la galaxia entera.
Creando desde la abundancia y la magia que regala el
universo.
Creer, sentir y sanar desde lo sincero; construyendo y sanando aquel recorrido.