jueves, 14 de febrero de 2019

Podemos sentir lo que no vemos.
El universo se encarga de que todo atraviese nuestro ser.
Las sensaciones nacen del sentir y del gozar.
El goce de tu aroma puede fluir, tu respiración exaltada puede inclinarse hacia cualquier variante. La música de fondo acompaña tus latidos exaltados.
Mi euforia puede aumentar sin rigor, sin límites ni prejuicios, porque yo soy así, directo al sentir, al expandir mis instintos. Me nace dejarme llevar por tu locura, como también me atrevo a llevarte a recorrer un mundo incierto.
Entre risas, dudas e interrogantes, puedo calmar esa sensación de miedo. Puedo y quiero, las palabras que pueden salvarnos incluso la vida.
Lejos del bien y del mal, lejos del juzgar, muy lejano al que dirán, tan solo silenciando el mundo me oigo.
Me aferro a mi alma en el universo. Mi alma que desquita cualquier prejuicio y tan solo intenta vivir en un mundo donde las palabras perdieron su sentir y su totalidad de significado.
El decir se convirtió en un acto de impulso y etiquetas, ya no se dice lo que se siente sino lo que otro quiere oír. Así de hipócrita como se lee, es como también elige vivir mucha gente.
Triste y agonizante para una novata apasionada por la literatura, por el escribir y dejar que las palabras describan cualquier acto que se puede vivir y sentir. 

miércoles, 13 de febrero de 2019

Atenué.
Nos conectamos
Reímos sin detenernos.
Tampoco podemos,
hacerlo cuando nos besamos.
Es magnetismo puro.

Hacemos lo que sentimos
nos prohibimos
nos deseamos
y concluimos en atraparnos.

Una risa de mas,
y me pierdo en nuestro universo.
Un beso a destiempo
cambio el fluido,
pero no la química
por las que nos regimos.
Desobedecemos nuestros límites.
Contra cualquier corriente,
nuestras personalidades
pueden enfrentarse.
Incluso en momentos
que superamos los límites
para experimentar lo que sentimos.


Acústico.
Una melodía diferente, de seguro atípica para mi apariencia. Desencaje total del ideal que muchos pueden tener, pero que en si no existe una diferencia entre esa música y mi persona. Mi persona en esencia.
La calma, la suavidad, lo atenué también es parte de esta euforia, rebeldía y seriedad que puede destilar mi ser al pasar. Pero la esencia es la totalidad de los dos polos que concluyen en esta mezcla, en esta rareza con la que me describo.

lunes, 11 de febrero de 2019

Confiar. 
Confiar en las personas es un desafío constante. Es sentirnos al límite todo el tiempo. 
¿Respiro y sigo? ¿Debo de pausarme? ¿Puedo acudir a la calma? 
Lamentablemente, solo en una pequeña fracción de toda la gente que nos rodea, solo en pocos de ellos, podemos cerrar los ojos y poner las manos en el fuego. 
Esto se debe, a que pocas de esas personas realmente se muestran transparentes. Personas que sus pensamientos, sentimientos, acciones concuerdan tal a como lo demostraron en cada instante, sin tomar una “pausa”.
El confiar mutuo, no es muy casual en realidad. La fachada tapa mucho de lo que en verdad pasa, somos tan hipócritas como nefastos cuando reprimimos nuestras palabras e incluso sentimientos.
No confiar en uno mismo, es el acto más cobarde que se puede observar, créanme. No hay peor cobardía que ver a alguien que se miente así mismo, es sentenciar su propia pena de muerte.

lunes, 4 de febrero de 2019


Camino, corro, disminuyo la intensidad del correr, observo, respiro.
En la plaza el aroma a humedad con naturaleza transforma con las primeras gotas sobre la tierra el incienso más exquisito de la naturaleza.
Mientras disminuyo la intensidad y solo me dedico a caminar de manera rápida para no bajar el ritmo cardíaco; veo a un abuelo, mirando una vidriera.
Una casa de bebés, esa imagen, ver ese hombre mayor con su bolsa del súper (ecológica) viendo las diminutas prendas, me transmitió ternura. Me quedo la intriga si será abuelo o solo es un deseo. Pero puedo describir esa mirada y esa magia de ternura que resaltaba en la peatonal de la ciudad con pocas luces y una gran tormenta.
Caminar, respirar, replantear los pasos, son exquisiteces que solo son completas cuando lo hacemos por iniciativa, para disfrutarlas y desconectar.

sábado, 2 de febrero de 2019

Estoy haciendo mi mayor esfuerzo, poniéndole toda la voluntad para salir y no caer.
Estoy haciendo hasta lo imposible. Le estoy poniendo la mejor.
Me cuesta enfrentar el mundo con mi total esencia. Me siento débil, triste, agotada, un dolor en el pecho. Como si mis fuerzas se las consumieran los recuerdos y las lágrimas que caen; es como una película, a medida que comienzan a transitar los recuerdos por mi mente, comienzan a caer las lágrimas, como si anunciaran el inicio del drama.
Suspiro, cierro los ojos e intento concentrarme. Me cuesta.
Todo me cuesta mas, incluso dormir. Billones de pensamientos llegan a la hora de conciliar el sueño, pero también aparecen cuando miro el cielo, escucho una canción o alguna frase de los libros me traen una secuencia que le traslada a un recuerdo. Todo deriva en igual punto.
Los recuerdos me llevan a los pensamientos. Los pensamientos atraen los recuerdos. Es un factor que no deja de aparecer en mi cotidiano. Es incluso, a veces, muy fastidioso.
No quiero estar triste, no quiero llorar, no quiero no tener ganas, no quiero no querer.
Instantes de lucidez y de euforia me llevan a sobrecargarme de la realidad y de lo que vengo días tras días trabajando y luchando.
No quiero, no voy a perder todo lo que me conllevo tanto esfuerzo. Lo que requirió de doble voluntad, sacrificio muchas veces para satisfacer todas las expectativas.
Me aferre tanto a la idea de tenerte tanto tiempo, que intente perfeccionarme para lucirme bien y en ese intento, te elevaste y hoy no sos parte del destello más grande de cometas ante estrellas.


Pequeñas luces sobre mi escritorio, iluminando mi computadora, un corazón con mi nombre, una foto de niña, algunas gorras colgadas recordando quien soy.
¿Quién soy?
La chica rara, sol alexia, la rubia, chini, alex y unos cuantos apodos más que me hacen voltear cuando los pronuncian. Además de esos nombres, tengo una absurda capacidad de observar el mundo, una mirada efusiva del todo ante un universo y si, sé que tal vez alguno que otro cuestiono o diga “que hincha pelota con el universo”, pero la verdad NO ME IMPORTA.
No porque no quiera a esas personas, sino porque entiendo que no pueden sentir esa magia y esas energías que derivan y recorren nuestro cuerpo como la vida. Lo entiendo, respeto que no lo compartan, pero nada ni nadie podrá hacer que no crea en esto que para mí es parte de mí, de mi vida, de mi existencia.
Entre deseos, sueños, anécdotas, historias, tatuajes y una sabiduría para luchar, sobrevivo como puedo o como me sale a veces. Con un poco de allá, otro poco de acá y algo del universo, sonrió. Camino, observo, respiro e intento enfrentarme a lo que el destino destello en mi historia.

viernes, 1 de febrero de 2019

Si contigo es con quien puedo caminar, entonces sujeta mi mano y vallamos a recorrer el camino que queramos disfrutar y apostar.
Si en tus labios me pierdo al escucharte hablar, no me dejes omitir palabra, besame y llévame a descubrir parte de ese universo que solo vos y yo conocemos.
Si tu mirada es la que me guía, no dejes de mirarme a los ojos y acompáñame a vivir todo con esa confianza con la cual me demostras amor.
Si llego a dudar, si llego a tener miedo, solo abrázame, haceme sentir que tus brazos no me van a soltar cuando se presente un huracán.
Si me pierdo, si me ahogo, si no puedo pedirte lo que necesito, si no me sale decirte que te necesito; se que lo vas a notar, solo besame, acaríciame el alma como vos sabes hacerlo, no quiero perderme, quiero quedarme.
Si te digo lo que siento, créelo, mis ojos y mi manera de besarte jamas van a poderte mentir.
Si quiero compartir con vos los detalles cotidianos, es porque quiero compartir lo mas grande en mi vida, incluyendo lo lindo y lo triste. Quiero aferrarme a vos, quiero disfrutar de vos.
Quiero que podamos reír juntas, que podamos disfrutar de una canción, un desayuno, un beso, un mimo, quiero disfrutar de tu respiración exaltada, quiero disfrutar de tus males humores, tus enojos, quiero apreciar tu felicidad, tus defectos y esas virtudes que te convierten en la mujer mas hermosa que halla pasado por esta infinita vida- 

puede pasar que en este mar, la marea me lleve hacia adentro.
puede pasar que en la vida, me encuentre en el medio del océano y deba decidir. Vivir o ahogarme. 
pueden pasar millones de cosas. El punto esta en ¿queres vivir?
Si queres venir, respira profundo, mira el horizonte, fijarlo como la meta y empezar a nadar, brazada tras brazada.
Cada movimiento va a empezar a acercarte, no existen los super poderes, por ende, de una brazada no podrás nadar todo el recorrido para llegar a la meta. Es paso tras paso, movimiento tras movimiento, uno y uno, así de apoco, el camino se empieza a reducir. 



La adversidad de circunstancias que nos marcan en el trayecto de nuestras vidas es infinitas, puede serlo, pero depende pura y exclusivamente de nosotros como pararnos frente a ese punto.
¿Soy victima?
Ser víctima no es seguridad ni título que nos salve ante las circunstancias. Pararse frente a eso que nos marcó, nos lastimo, nos derrumbó y ponerlo en un parámetro más chico, va a ser la única manera que nos ayude a salir adelante de cualquier circunstancia.
Enfrentarlo, superarlo y fijarnos como meta el sentirnos bien, es la solución ante todos los caminos.
Comprar sin medida te podrá dispersar por un rato, salir a bailar y embriagarse solo te será de ayuda en el momento, al otro día vas a despertar sintiéndote igual. Porque coordinar nuestra mente y nuestro corazón, para querernos a nosotros mismos, nos dará la fuerza y  voluntad de salir adelante, llenarnos de energías, ganas e incluso encontrarnos con respuestas para hacer lo que necesitamos para progresar.