La adversidad de circunstancias que nos marcan en el
trayecto de nuestras vidas es infinitas, puede serlo, pero depende pura y
exclusivamente de nosotros como pararnos frente a ese punto.
¿Soy victima?
Ser víctima no es seguridad ni título que nos salve ante las circunstancias. Pararse frente a eso que nos marcó, nos lastimo, nos derrumbó y ponerlo en un parámetro más chico, va a ser la única manera que nos ayude a salir adelante de cualquier circunstancia.
Enfrentarlo, superarlo y fijarnos como meta el sentirnos bien, es la solución ante todos los caminos.
Comprar sin medida te podrá dispersar por un rato, salir a bailar y embriagarse solo te será de ayuda en el momento, al otro día vas a despertar sintiéndote igual. Porque coordinar nuestra mente y nuestro corazón, para querernos a nosotros mismos, nos dará la fuerza y voluntad de salir adelante, llenarnos de energías, ganas e incluso encontrarnos con respuestas para hacer lo que necesitamos para progresar.
¿Soy victima?
Ser víctima no es seguridad ni título que nos salve ante las circunstancias. Pararse frente a eso que nos marcó, nos lastimo, nos derrumbó y ponerlo en un parámetro más chico, va a ser la única manera que nos ayude a salir adelante de cualquier circunstancia.
Enfrentarlo, superarlo y fijarnos como meta el sentirnos bien, es la solución ante todos los caminos.
Comprar sin medida te podrá dispersar por un rato, salir a bailar y embriagarse solo te será de ayuda en el momento, al otro día vas a despertar sintiéndote igual. Porque coordinar nuestra mente y nuestro corazón, para querernos a nosotros mismos, nos dará la fuerza y voluntad de salir adelante, llenarnos de energías, ganas e incluso encontrarnos con respuestas para hacer lo que necesitamos para progresar.
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