domingo, 27 de marzo de 2016

a veces.

Esta noche eres completamente mía, tus besos son los que me llevan a descubrir el universo, tus caricias unen las partes rotas de mi corazón. Tú me das amor tan dulcemente, un amor que no conocía, esos amores que solo creemos verlo en películas, pero es real y lo que parece una película son los recuerdos que llevamos viviendo y que me acompañan cada noche cuando no tengo tu calor para sentirme plena.
Esta noche, la luz del amor está en tus ojos, tus ojos iluminaron lo gris del día, esa mirada sincera me llevo a romper los esquemas y recorrer la aventura menos idealizada ni pensada. Mis preguntas son ¿Me amarás mañana? ¿Acaso es este un tesoro duradero? ¿O es sólo un placer del momento? ¿Puedo creer en la magia de tus miradas?
Ésta es una noche con palabras no mencionadas o talvez la noche donde se mencionan todas las palabras que una persona puede generar  en alguien. Las confesiones suceden porque sí, porque existe la necesidad de vomitar toda la verdad y expresar las sensaciones que recorrer nuestro cuerpo, entre recuerdos, sentimientos, deseos, metas y porque no un futuro cercano.
Dicen que las cosas que más necesitamos en la vida para experimentar la absoluta paz, suceden cuando menos las esperamos, cuando más desequilibrados estamos y desorientados, es ahí cuando el destino pone en juego todas sus cartas, pone sobre el camino de la vida la fusión del deseo y la necesidad, donde sin querer aparece esa conexión inexplicable, totalmente conjunta a lo irreal de lo que idealizamos para sacudirnos el mundo y darnos esa pizca de luz que necesitamos para despertarnos y reactivar ante la vida.
Puede que la idea de que el amor ya no existe se nos cruce por la cabeza, que las ilusiones se hallan apagado, que los deseos se guardaron y nuestro corazón se cierre con miles de barreras, pero cuando el destino quiere sorprendernos lo hace, nos pone enfrente a esa persona que nos ilumina, nos da luz para volver a sentirnos vivos, y en cada beso, cada caricia volver a despertar esas ilusiones apagadas y sacar a flor de piel todo lo que creíamos que había muerto. Dicen que a tanta tristeza, llega tanta felicidad, talvez no sea todo de golpe y si sea gradual, pero hay una felicidad para cada personaje y cada papel. La felicidad del amor es tan amplia como difícil de definir, porque el amor es loco, inaudito y una vez en la vida pasa que lo idealizado inconscientemente llega para salvarnos.
A medida que las pulsaciones aumentan, las preguntan del corazón y la razón se revolucionan,  ¿acaso mi corazón se romperá cuando la noche se encuentre con la estrella de la mañana? Es imposible no pensar en eso después que nos destrozaron el corazón y nos rompieron todos los sueños, pero ¿qué importa el mañana? Si en todo caso, la felicidad se encuentra en el hoy ¿no?
A veces, solo a veces, es cuestión de dejarnos llevar, dejarnos enamorar día a día para llegar a la máxima etapa del enamoramiento, que es ese momento donde tu mundo es un mundo compartido.
Me gustó haber conocido tu amor, es un amor del cual puedo estar segura. Un amor que me salvo de lo tormentoso, un amor que me hizo revivir, un amor sincero, de esos amores que no queres que el momento se termine. Porque no solo es el amor superficial, es el amor de dos almas, de una risa, de un pensamiento, de un hecho, donde las historias con el tiempo se fusionan y se comienza a escribir una misma historia con dos personajes principales, que a pesar de encontrarse entre obstáculos luchan y disfrutan los segundos donde solo pueden sonreír y conspiran en caricias la paz que se siente.
Así que dime cómo, porque no quiero preguntar de nuevo. ¿Me seguirás amando mañana?
Espero que tu respuesta sea un sí, porque deseo con todas las fuerzas que hay en mi ser poder día a día amar un poco más, para esforzarme en demostrarte que todo lo que antes te atormentaba lo pretendo alejar para que simplemente puedas sonreír, creer en que mi mayor deseo es que puedas sentir la plena felicidad, que puedas sentirte libre en querer aventurar cualquier locura junto a mí, sin importar nada más que tu risa que tanta paz me dio y me salvo de no perderme por completo en lo enfermizo de una mala relación.
Quiero tu felicidad, esa es mi mayor meta. Quiero tu sonrisa cada día para sentirme alguien vivo, quiero tu mirada tranquila para saber que vamos por buen camino, quiero tus latidos acelerados cuando te bese apasionadamente para sentir que el amor nos mantiene unidos a pesar de lo cotidiano que enfrentamos. 

miércoles, 23 de marzo de 2016

El amor es tan delicado como lo dice la palabra.
Simula un cristal repleto de sensaciones y un profundo sentimiento que puede brillar.
El amor hacia una persona, sabemos que es verdadero, porque; cuando se nos cae nuestro mundo en pedazos, cuando sentimos que no hay luz para romper la oscuridad, es ahí cuando miramos y recurrimos a esa persona. El amor es frágil y delicado, como si al minucioso golpe se rompiera, cuando las olas inundan la arena  y  no podemos encontrar el  camino a casa es así cuando miramos a esa persona. Es en ese momento donde vemos perdón, verdad, claridad, asimilados lo que idealizábamos con la realidad que tenemos frente a los ojos.
El amor apareces como un sueño, como un caleidoscopio de colores que nos cubre y nos da todo lo que necesitas, cada aliento que respiramos lleva la fragancia que produce su persona al rozarnos.
El amor es así, loco, raro. Es un conjunto de melodías que nos hacen exaltar, avanzar, dejarnos ser, exploramos nuestro cuerpo con otro, encendemos un fuego interno profundo a las caricias ajenas, encontramos un lugar al que llamamos universo, porque en cada beso viajamos a ese lugar donde nada mas importa, donde la paz nos invade, nos deja soñar, miramos lo largo que es el camino y solo sonreímos, porque no nos importa cuánto allá que caminar para cumplir las metas que deseamos que sean como planeamos en cuanto a todo lo que amamos.
Amar es producto del amor que se siente, el amor y el amar van de la mano, van a la par, amamos, somos amados, nos amamos, así como dice la palabra “mos” hablamos en plural porque cuando es reciproco podemos nombrarlo así, dejando que nuestros pensamientos se fusionen con los ajenos de esa persona y ver que tanto somos capaces de superar los límites para avanzar y concretar. 

domingo, 20 de marzo de 2016

Podes decir adiós es crecer.

Todo comienza con alguna acción de por medio y también todo concluye en algún momento, a veces porque lo deseamos, otras porque lo hace otro, así como a veces la vida toma otro rumbo y decide por sí misma.
Las rupturas tienen diferentes magnitudes, algunas se digieran más rápido y otras llevan su proceso. En esos procesos de intentar digerir lo que fue y no está, pueden aparecer fantasmas, adueñarse de los silencios y ser quienes sacuden los recuerdos. Los sueños construidos se empiezan a desintegrar, son el alimento para los fantasmas, las risas quedan como una mueca en el pasado, las lágrimas se convierten en nuestra lluvia cotidiana. Cuando se aprende a vivir en compañía, se olvida lo que es vivir en soledad. Pero la soledad vuelve cuando esa compañía ya no está, es volver a encontrarse con el frio de las noches, sin un gesto cada mañana o una palabra en medio de la tarde, son detalles que se convierten en costumbre, en un simple resumen de no sentirse solo.
Cuando todo eso se va, se desintegra, y solo quedan huellas y grietas en el alma, puede pasar que sin buscar, sin esperarlo, aparece quien pueda convertirse en la razón de tu risa más sincera, en quien te haga soñar sin prometerte nada en vano, quien solo acciona a lo que siente y cada acción te hace sentir un poco más.
Solemos aferrarnos a la frase de que “el amor es ciego”, muchos solo la nombrar sin alguna vez haberla podido aplicar en sus vidas, a quienes la citamos para referirnos a nuestras idioteces amorosas, sabemos cuanta verdad hay en ella. Amamos sin medidas sin haber recibido un gracias, amamos sin límites sin haber visto que del otro lado pudiera romper algún límite para demostrarlo, priorizamos más veces al otro que a nosotros mismos, lloramos, nos recriminamos, recriminamos, pero era más fuerte ese sentimiento por el otro antes que ver, que en el otro no había la misma intensidad al demostrar.
Todas esas grietas que un mal amor nos ha dejado, pueden ir curándose con besos sinceros, todas esas marcas que nos llenaron de miedos van desvaneciéndose cuando quien te abraza se aferra al calor de ese abrazo, todos los fantasmas que se quedaron con vos por culpa de una mala relación, quien te acaricia en cualquier hora del día los espanta con la sinceridad con la cual te ama observándote.
Puede pasar, y es que pasa, que cuando más lastimado estas, aparece ese quien no podes dejar de pensar, quien supera ese ideal y es real, quien te besa con el alma, quien te abraza con la intensidad de sus fuerzas, quien te hace el amor sonriendo entre suspiros.
El amor sincero, espontaneo, sano y tierno es real y se puede expresar, se puede sentir y puede ser reciproco, solo se necesita que llegue ese quien lo haga sentir y lo exprese.
No siempre tenemos la suerte de congeniar, pero cuando pasa, pasa en su totalidad, no hay calidez más placentera para el alma que sonreír amando, no hay abrazo más cálido que el que se desea cada día, no hay suspiro más inmenso que él que te genera esa persona cuando te acaricia el cuerpo y te lleva a descubrir lugres que jamás imaginaste.
El amor cuando es verdad, puede llevarte a descubrir lo más pleno de tu ser, donde ser vos mismo va a ser tu mejor arma y tu mayor debilidad, es amar sin nada más que amor en su totalidad. 

jueves, 17 de marzo de 2016

Quien pudiera entender las vueltas que la vida nos da cuando menos lo esperamos. 
Esas vueltas que descoloca nuestra equilibrio, tanto para bien como para mal. 
Esas vueltas donde tu mundo queda de pies y el corazón en alto, envuelto de ilusiones, risas, caricias, que en cada desenvoltura solo se encuentra más verdad, sinceridad, ¿ quien lo pudiera creer? Difícil de creer, pero a veces, a veces pasa, y nos deslumbra el alma y las perspectivas de lo que creímos amor cambia. 
Porque tenemos esa rara manera de pensar, creemos merecer el amor que recibimos, ese amor egoísta, que nos consume, que nos prohíbe, que en realidad no es amor, no es más que una relación enfermiza en la cual cedemos, permitimos, solo por complacer, y entendemos eso cuando aparece ese quien nos alimenta los deseos, nos acaricia el alma, nos acompaña y nos sonríe en cada paso. Ese amor existe, y también lo merecemos, eso es realmente amor. 
El amor es eso, eso tangible, el amor es aquel que sentimos cuando sonreímos, lloramos, cuando al crecer se alegran por nosotros o nosotros por el otro. Es amor cuando tu alma se desmorona y el otro inventa mil manera de acurrucan cada pedacito para curarlo. 
El amor es libertad, es sentir y expresar, es compartir y aventurar. 
El amor es esa dosis de energías para vivir y proyectar.