Esta noche eres completamente mía, tus besos son los que me
llevan a descubrir el universo, tus caricias unen las partes rotas de mi corazón.
Tú me das amor tan dulcemente, un amor que no conocía, esos amores que solo
creemos verlo en películas, pero es real y lo que parece una película son los
recuerdos que llevamos viviendo y que me acompañan cada noche cuando no tengo
tu calor para sentirme plena.
Esta noche, la luz del amor está en tus ojos, tus ojos iluminaron lo gris del día, esa mirada sincera me llevo a romper los esquemas y recorrer la aventura menos idealizada ni pensada. Mis preguntas son ¿Me amarás mañana? ¿Acaso es este un tesoro duradero? ¿O es sólo un placer del momento? ¿Puedo creer en la magia de tus miradas?
Ésta es una noche con palabras no mencionadas o talvez la noche donde se mencionan todas las palabras que una persona puede generar en alguien. Las confesiones suceden porque sí, porque existe la necesidad de vomitar toda la verdad y expresar las sensaciones que recorrer nuestro cuerpo, entre recuerdos, sentimientos, deseos, metas y porque no un futuro cercano.
Dicen que las cosas que más necesitamos en la vida para experimentar la absoluta paz, suceden cuando menos las esperamos, cuando más desequilibrados estamos y desorientados, es ahí cuando el destino pone en juego todas sus cartas, pone sobre el camino de la vida la fusión del deseo y la necesidad, donde sin querer aparece esa conexión inexplicable, totalmente conjunta a lo irreal de lo que idealizamos para sacudirnos el mundo y darnos esa pizca de luz que necesitamos para despertarnos y reactivar ante la vida.
Puede que la idea de que el amor ya no existe se nos cruce por la cabeza, que las ilusiones se hallan apagado, que los deseos se guardaron y nuestro corazón se cierre con miles de barreras, pero cuando el destino quiere sorprendernos lo hace, nos pone enfrente a esa persona que nos ilumina, nos da luz para volver a sentirnos vivos, y en cada beso, cada caricia volver a despertar esas ilusiones apagadas y sacar a flor de piel todo lo que creíamos que había muerto. Dicen que a tanta tristeza, llega tanta felicidad, talvez no sea todo de golpe y si sea gradual, pero hay una felicidad para cada personaje y cada papel. La felicidad del amor es tan amplia como difícil de definir, porque el amor es loco, inaudito y una vez en la vida pasa que lo idealizado inconscientemente llega para salvarnos.
A medida que las pulsaciones aumentan, las preguntan del corazón y la razón se revolucionan, ¿acaso mi corazón se romperá cuando la noche se encuentre con la estrella de la mañana? Es imposible no pensar en eso después que nos destrozaron el corazón y nos rompieron todos los sueños, pero ¿qué importa el mañana? Si en todo caso, la felicidad se encuentra en el hoy ¿no?
A veces, solo a veces, es cuestión de dejarnos llevar, dejarnos enamorar día a día para llegar a la máxima etapa del enamoramiento, que es ese momento donde tu mundo es un mundo compartido.
Me gustó haber conocido tu amor, es un amor del cual puedo estar segura. Un amor que me salvo de lo tormentoso, un amor que me hizo revivir, un amor sincero, de esos amores que no queres que el momento se termine. Porque no solo es el amor superficial, es el amor de dos almas, de una risa, de un pensamiento, de un hecho, donde las historias con el tiempo se fusionan y se comienza a escribir una misma historia con dos personajes principales, que a pesar de encontrarse entre obstáculos luchan y disfrutan los segundos donde solo pueden sonreír y conspiran en caricias la paz que se siente.
Así que dime cómo, porque no quiero preguntar de nuevo. ¿Me seguirás amando mañana?
Espero que tu respuesta sea un sí, porque deseo con todas las fuerzas que hay en mi ser poder día a día amar un poco más, para esforzarme en demostrarte que todo lo que antes te atormentaba lo pretendo alejar para que simplemente puedas sonreír, creer en que mi mayor deseo es que puedas sentir la plena felicidad, que puedas sentirte libre en querer aventurar cualquier locura junto a mí, sin importar nada más que tu risa que tanta paz me dio y me salvo de no perderme por completo en lo enfermizo de una mala relación.
Quiero tu felicidad, esa es mi mayor meta. Quiero tu sonrisa cada día para sentirme alguien vivo, quiero tu mirada tranquila para saber que vamos por buen camino, quiero tus latidos acelerados cuando te bese apasionadamente para sentir que el amor nos mantiene unidos a pesar de lo cotidiano que enfrentamos.
Esta noche, la luz del amor está en tus ojos, tus ojos iluminaron lo gris del día, esa mirada sincera me llevo a romper los esquemas y recorrer la aventura menos idealizada ni pensada. Mis preguntas son ¿Me amarás mañana? ¿Acaso es este un tesoro duradero? ¿O es sólo un placer del momento? ¿Puedo creer en la magia de tus miradas?
Ésta es una noche con palabras no mencionadas o talvez la noche donde se mencionan todas las palabras que una persona puede generar en alguien. Las confesiones suceden porque sí, porque existe la necesidad de vomitar toda la verdad y expresar las sensaciones que recorrer nuestro cuerpo, entre recuerdos, sentimientos, deseos, metas y porque no un futuro cercano.
Dicen que las cosas que más necesitamos en la vida para experimentar la absoluta paz, suceden cuando menos las esperamos, cuando más desequilibrados estamos y desorientados, es ahí cuando el destino pone en juego todas sus cartas, pone sobre el camino de la vida la fusión del deseo y la necesidad, donde sin querer aparece esa conexión inexplicable, totalmente conjunta a lo irreal de lo que idealizamos para sacudirnos el mundo y darnos esa pizca de luz que necesitamos para despertarnos y reactivar ante la vida.
Puede que la idea de que el amor ya no existe se nos cruce por la cabeza, que las ilusiones se hallan apagado, que los deseos se guardaron y nuestro corazón se cierre con miles de barreras, pero cuando el destino quiere sorprendernos lo hace, nos pone enfrente a esa persona que nos ilumina, nos da luz para volver a sentirnos vivos, y en cada beso, cada caricia volver a despertar esas ilusiones apagadas y sacar a flor de piel todo lo que creíamos que había muerto. Dicen que a tanta tristeza, llega tanta felicidad, talvez no sea todo de golpe y si sea gradual, pero hay una felicidad para cada personaje y cada papel. La felicidad del amor es tan amplia como difícil de definir, porque el amor es loco, inaudito y una vez en la vida pasa que lo idealizado inconscientemente llega para salvarnos.
A medida que las pulsaciones aumentan, las preguntan del corazón y la razón se revolucionan, ¿acaso mi corazón se romperá cuando la noche se encuentre con la estrella de la mañana? Es imposible no pensar en eso después que nos destrozaron el corazón y nos rompieron todos los sueños, pero ¿qué importa el mañana? Si en todo caso, la felicidad se encuentra en el hoy ¿no?
A veces, solo a veces, es cuestión de dejarnos llevar, dejarnos enamorar día a día para llegar a la máxima etapa del enamoramiento, que es ese momento donde tu mundo es un mundo compartido.
Me gustó haber conocido tu amor, es un amor del cual puedo estar segura. Un amor que me salvo de lo tormentoso, un amor que me hizo revivir, un amor sincero, de esos amores que no queres que el momento se termine. Porque no solo es el amor superficial, es el amor de dos almas, de una risa, de un pensamiento, de un hecho, donde las historias con el tiempo se fusionan y se comienza a escribir una misma historia con dos personajes principales, que a pesar de encontrarse entre obstáculos luchan y disfrutan los segundos donde solo pueden sonreír y conspiran en caricias la paz que se siente.
Así que dime cómo, porque no quiero preguntar de nuevo. ¿Me seguirás amando mañana?
Espero que tu respuesta sea un sí, porque deseo con todas las fuerzas que hay en mi ser poder día a día amar un poco más, para esforzarme en demostrarte que todo lo que antes te atormentaba lo pretendo alejar para que simplemente puedas sonreír, creer en que mi mayor deseo es que puedas sentir la plena felicidad, que puedas sentirte libre en querer aventurar cualquier locura junto a mí, sin importar nada más que tu risa que tanta paz me dio y me salvo de no perderme por completo en lo enfermizo de una mala relación.
Quiero tu felicidad, esa es mi mayor meta. Quiero tu sonrisa cada día para sentirme alguien vivo, quiero tu mirada tranquila para saber que vamos por buen camino, quiero tus latidos acelerados cuando te bese apasionadamente para sentir que el amor nos mantiene unidos a pesar de lo cotidiano que enfrentamos.