Podes decir adiós es crecer.
Todo comienza con alguna acción de por medio y también todo
concluye en algún momento, a veces porque lo deseamos, otras porque lo hace
otro, así como a veces la vida toma otro rumbo y decide por sí misma.
Las rupturas tienen diferentes magnitudes, algunas se digieran más rápido y otras llevan su proceso. En esos procesos de intentar digerir lo que fue y no está, pueden aparecer fantasmas, adueñarse de los silencios y ser quienes sacuden los recuerdos. Los sueños construidos se empiezan a desintegrar, son el alimento para los fantasmas, las risas quedan como una mueca en el pasado, las lágrimas se convierten en nuestra lluvia cotidiana. Cuando se aprende a vivir en compañía, se olvida lo que es vivir en soledad. Pero la soledad vuelve cuando esa compañía ya no está, es volver a encontrarse con el frio de las noches, sin un gesto cada mañana o una palabra en medio de la tarde, son detalles que se convierten en costumbre, en un simple resumen de no sentirse solo.
Cuando todo eso se va, se desintegra, y solo quedan huellas y grietas en el alma, puede pasar que sin buscar, sin esperarlo, aparece quien pueda convertirse en la razón de tu risa más sincera, en quien te haga soñar sin prometerte nada en vano, quien solo acciona a lo que siente y cada acción te hace sentir un poco más.
Solemos aferrarnos a la frase de que “el amor es ciego”, muchos solo la nombrar sin alguna vez haberla podido aplicar en sus vidas, a quienes la citamos para referirnos a nuestras idioteces amorosas, sabemos cuanta verdad hay en ella. Amamos sin medidas sin haber recibido un gracias, amamos sin límites sin haber visto que del otro lado pudiera romper algún límite para demostrarlo, priorizamos más veces al otro que a nosotros mismos, lloramos, nos recriminamos, recriminamos, pero era más fuerte ese sentimiento por el otro antes que ver, que en el otro no había la misma intensidad al demostrar.
Todas esas grietas que un mal amor nos ha dejado, pueden ir curándose con besos sinceros, todas esas marcas que nos llenaron de miedos van desvaneciéndose cuando quien te abraza se aferra al calor de ese abrazo, todos los fantasmas que se quedaron con vos por culpa de una mala relación, quien te acaricia en cualquier hora del día los espanta con la sinceridad con la cual te ama observándote.
Puede pasar, y es que pasa, que cuando más lastimado estas, aparece ese quien no podes dejar de pensar, quien supera ese ideal y es real, quien te besa con el alma, quien te abraza con la intensidad de sus fuerzas, quien te hace el amor sonriendo entre suspiros.
El amor sincero, espontaneo, sano y tierno es real y se puede expresar, se puede sentir y puede ser reciproco, solo se necesita que llegue ese quien lo haga sentir y lo exprese.
No siempre tenemos la suerte de congeniar, pero cuando pasa, pasa en su totalidad, no hay calidez más placentera para el alma que sonreír amando, no hay abrazo más cálido que el que se desea cada día, no hay suspiro más inmenso que él que te genera esa persona cuando te acaricia el cuerpo y te lleva a descubrir lugres que jamás imaginaste.
El amor cuando es verdad, puede llevarte a descubrir lo más pleno de tu ser, donde ser vos mismo va a ser tu mejor arma y tu mayor debilidad, es amar sin nada más que amor en su totalidad.
Las rupturas tienen diferentes magnitudes, algunas se digieran más rápido y otras llevan su proceso. En esos procesos de intentar digerir lo que fue y no está, pueden aparecer fantasmas, adueñarse de los silencios y ser quienes sacuden los recuerdos. Los sueños construidos se empiezan a desintegrar, son el alimento para los fantasmas, las risas quedan como una mueca en el pasado, las lágrimas se convierten en nuestra lluvia cotidiana. Cuando se aprende a vivir en compañía, se olvida lo que es vivir en soledad. Pero la soledad vuelve cuando esa compañía ya no está, es volver a encontrarse con el frio de las noches, sin un gesto cada mañana o una palabra en medio de la tarde, son detalles que se convierten en costumbre, en un simple resumen de no sentirse solo.
Cuando todo eso se va, se desintegra, y solo quedan huellas y grietas en el alma, puede pasar que sin buscar, sin esperarlo, aparece quien pueda convertirse en la razón de tu risa más sincera, en quien te haga soñar sin prometerte nada en vano, quien solo acciona a lo que siente y cada acción te hace sentir un poco más.
Solemos aferrarnos a la frase de que “el amor es ciego”, muchos solo la nombrar sin alguna vez haberla podido aplicar en sus vidas, a quienes la citamos para referirnos a nuestras idioteces amorosas, sabemos cuanta verdad hay en ella. Amamos sin medidas sin haber recibido un gracias, amamos sin límites sin haber visto que del otro lado pudiera romper algún límite para demostrarlo, priorizamos más veces al otro que a nosotros mismos, lloramos, nos recriminamos, recriminamos, pero era más fuerte ese sentimiento por el otro antes que ver, que en el otro no había la misma intensidad al demostrar.
Todas esas grietas que un mal amor nos ha dejado, pueden ir curándose con besos sinceros, todas esas marcas que nos llenaron de miedos van desvaneciéndose cuando quien te abraza se aferra al calor de ese abrazo, todos los fantasmas que se quedaron con vos por culpa de una mala relación, quien te acaricia en cualquier hora del día los espanta con la sinceridad con la cual te ama observándote.
Puede pasar, y es que pasa, que cuando más lastimado estas, aparece ese quien no podes dejar de pensar, quien supera ese ideal y es real, quien te besa con el alma, quien te abraza con la intensidad de sus fuerzas, quien te hace el amor sonriendo entre suspiros.
El amor sincero, espontaneo, sano y tierno es real y se puede expresar, se puede sentir y puede ser reciproco, solo se necesita que llegue ese quien lo haga sentir y lo exprese.
No siempre tenemos la suerte de congeniar, pero cuando pasa, pasa en su totalidad, no hay calidez más placentera para el alma que sonreír amando, no hay abrazo más cálido que el que se desea cada día, no hay suspiro más inmenso que él que te genera esa persona cuando te acaricia el cuerpo y te lleva a descubrir lugres que jamás imaginaste.
El amor cuando es verdad, puede llevarte a descubrir lo más pleno de tu ser, donde ser vos mismo va a ser tu mejor arma y tu mayor debilidad, es amar sin nada más que amor en su totalidad.
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