Una de las frases que marca mi historia, mi vida.
Ese tatuaje me lo hice en el proceso que superaba la anorexia nerviosa, una batalla que me costó muchísimo atravesar y superar. Dejó muchas cicatrices, y es una herida que siempre se debe cuidar.
43 kilos y miles de motivos para no resistir. Mido 1, 71 cm por lo cual ese peso era extremo para mi cuerpo. Realmente no tenía ganas de vivir, me dolia la vida, sentía que nada tenía sentido, nada me motivaba. Me dolía la vida, no el cuerpo. Porque por mas que me sentía cansada,me sentía bien.
No entendia porque la gente se sorprendía o horrorizaba, yo no me veía como ellos me venían a mi.
Tuve la suerte de tener dos amigas que valen oro, una psicóloga increíble ,unos sobrinos que me dieron todo ese amor que necesitaba para salir adelante y una familia que es la base para mi todo. Una batalla terrible, caótica, dolorosa, difícil pero que supere, porque en esa batalla yo elegi vivir y no morir.
Cuando sentí que esa batalla finalizo, supe que debía seguir trabajando para no recaer, porque está científicamente comprobado, que es una enfermedad de la cua

l nunca se termina de salir, a no ser que continues con diferentes tratamientos o actividades. Pero siempre los situaciones límites pueden hacerte recaer.
El 9 de julio del 2019 asesinaron a mi hermano, el momento más dolorosos de mi vida, ahí conocí el dolor realmente,ese dolor que corta la respiración por dentro, que desgarra las palabras; porque es un dolor que uno no elige, sino que llega y te aniquila el alma, te sacude la vida entera y te cambia por completo. Nada vuelve a tener el mismo color, recargar las fuerzas es tarea que se realiza con paciencia y dando tiempo.
No quise y no quiero volver a caer, no me permito volver a ese estado, por eso lucho por encontrar mi mejor versión desde el amor, con paciencia, entendiendo los procesos de la vida y de mi cuerpo.
Disfrutar, aceptarnos y esforzarnos son las herramientas que se necesitan para avanzar y transformar .
Después de dos años hago pública esta batalla, si bien mucha gente sabía porque me ha visto o me sigue hace tiempo en las redes, observó esa delgadez, jamás lo exprese de una manera pública. No porque no quisiera o me diera vergüenza, sino porque creo que uno puede transmitir y ayudar cuando el tema esta trabajo, asumido y naturalizado.
Trabajo en un libro donde uno de sus temas troncales es la anorexia, porque realmente existe y hay miles de personas que la padecen, sufren y nadie lo ve. Esas personas tal vez necesitan que alguien no los juzgue y pueda darles herramientas para ir saliendo de ese lugar oscuro. Porque hasta en esas situaciones hay personas que juzgan, que se creen que pidiendo o exigiendo que comas o que te dejes de joder se resuelve el problema.
Para mi toda persona que se paró ante la vida y luchó contra la anorexia, la bulimia, obesidad es un guerrero de la puta madre. Porque hay que tener ganas de salir de ese lugar, ganas de pelear y superar los mayores demonios.
Todas esas personas que ganaron, que están peleando, que buscan salir adelante, no dejen de buscar metas, aferrense a las personas mas sinceras que tengan en su entorno, confíen en quienes les aportan un poquito de energías. Crean en ustedes, porque nadie más que uno mismo; es el que puede ganar cualquier pelea. No importa que tan grande sea, si lo desean y ponen todo de ustedes, todo se puede lograr.
En el amor encontré ganas de seguir, encontre aceptarme y aceptar, elegi vivir. Aunque a veces duela, aunque haya días que no soporte las sensaciones que provocan ciertas circunstancias de la vida, opto por aferrarme a las energías, a lo que me reconforta e inspira a seguir.
Hay personas que no pueden decidir, que sus vidas son arrebatadas y todo se termina ahí. Nosotros sí podemos elegir, y por mas que cueste, que sea difícil por momentos, que lindo es vivir y disfrutar de la vida. Siempre, siempre detrás del cielo gris, de la tormenta; está el universo, el arcoiris y las estrellas para deslumbrarte.
Y yo particularmente tengo un Angel que me cuida y aunque lo extrañe con mi vida entera, me acompaña y me da fuerzas para no caer nunca jamás a ese lugar tan oscuro.
Si conocen a alguien que se encuentra luchando, apoyalo. Uno no se olvida jamás de esos escoltas ante la batalla.