y yo supe que estaba muriendo, lentamente en vida.
Perdida y confundida, abrazando la oscuridad.
El laberinto sin espejo y maldición
No hay chances de salir ileso,
ni siquiera se sabe si al final hay vida o luz.
En silencio y soledad
construyendo con lo poco y cercano al amor
adquirí algo de fuerzas y salí;
al mundo, el cual tenía otro color.
Las visiones cambiaras, las rimas y negociados
que se implementan, dejando a un lado la parte humana.
El egoísmo y las guerras disfrazadas que matan y borran algo de historia.
Que triste despertar en un mundo, donde los sentimientos dejaron de ser un derecho y se convirtieron en moneda virtuales.
23 julio. CP