La manera en la cual podía proyectar atravez de tus ojos, era las sintonia en la cual el tiempo no tenia limites ni suspenso, podía acariciar tu rostro sin desconcentrar mi mirada penetrante en tus cálidos ojos que captaron mi atención desde el primer momento en que deslumbraste mi pasar aquella noche donde empezaba a caer la magia del destino.
En aquellos momentos donde las horas transcurrían y se esfumaban los minutos como un globo libre en el cielo, donde no podía responder a tu pregunta reiterativa de que era lo que pensaba.
Pensaba, soñaba, proyectaba, captaba una imagen para recordar todo lo dulce que sentía en ese instante, mi silencio era la compañía perfecta para escribir en mi memoria eso que tanto veía detrás de ti, un mundo sin importar la palabra ajena, donde apreciaba la sensación de sentir tu calor sobre mi pecho, sentir tu presencia en el momento preciso donde el universo quería que nos encontremos, donde comenzaba en mi mente a deslizarse la ilusión de amarte una vez mas, como cada segundo que te deslizabas sobre mi vida, dejando una huella que ni el tiempo ni la memoria podrá borrar.
Era verte una vez mas ahí, justamente como cada día quería contener tu presencia, despertar cada mañana y tener tu cuerpo junto al mio, descubrir lo que el destino había escrito de tu mano, captar la visión del horizonte de a dos, escribir una nueva historia pero diferente, ya que pudiéramos ver el final muy lejos, o lo que mas hubiera querido desear es que no halla un final, que sea una de esas historias que comienzan y simplemente van transcurriendo sin limite de tiempo, sin perder la unión en cada obstáculo, sabiendo que el amor es intacto a pesar de las circunstancias, entender que el destino unió dos almas en el momento que debió ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario