domingo, 20 de octubre de 2013

Aprendí a encontrar lo perfecto en lo imperfecto, aprendí de que en cada error se halla una enseñanza, que en cada amor llega el desamor y en cada sonrisa se esconde una lagrima.
Nada puede durar menos de lo que deseamos y esperamos, solo se trata de buscar la manera de conservarlo, de cuidarlo y protegerlo de lo extraño que de seguro llegara para arrebatarlo.
La vida va marcando su ritmo a medida que se construyen los sueños, y el destino no se podrá cambiar. Simplemente se debe de encontrar la manera de hacer que todo sea el reflejo de lo sensato y placentero de cada acción.

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