Camina lento, observa todo lo que te rodea, aprende del silencio y confía en el destino.
Cuando las cosas se desvirtúan, seguramente ese huracán interno te hará llegar al verdadero camino que el universo conspiro para que puedas cumplir tu trayecto.
Nada se opaca cuando el hecho es sincero, pero si logra hacerlo cuando el camino no es el correcto. Lo cálido de un sentimiento se instala y perdura cuando la confianza es tan estrecha como el infinito camino de estrellas que solemos observar, esa vista tan llena de sueños y esperanza, que se logra hacer que perdure cuando se comparte.
Los sueños son la base que conforman la razón del porque estamos despiertos, son las ansias con las cuales cumplimos el trayectos del día a día, son el objetivo por el cual sonreímos sin importar que el alma llore, son la determinación que nos lleva a luchar hasta esa meta.
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