.- Ahí en su mirada encontraba mi paz, con sus besos esa paz gobernaba mi ser y en cada caricia la paz se comenzaba a hacer tan inmensa como el universo que nos rodea.
Cuando el silencio era nuestro aliado, su respiración era el inicio de un capitulo de grandes exaltaciones de placer y amor, sus caricias conspiraban en lo mas grande de la sensibilidad y cada palabra en murmullo aceleraba el corazón. Cuando el rose de nuestra piel se hallaba entre risas y miradas, el mundo se paralizaba y todo confabulaba en esa sensación donde se conectaban dos almas.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario