Te levantas.
Si, después de la caída de ese momento, acudes a lo normal, a ser fría, a levantarte como si nada hubiera pasada. Es una tonta manía.
Esa manía tiene nombre. Tuvo su huracán. Encontró la magia en las noches, "noches noches en blancos, sin dormir".
Pliegues - vas y venís, pero no quiero solo mañanas, pero conllevo en mi gloria, que tu loca manía ha sido mía. Esa rebeldía, deja su marca entre lineas que dejamos que escriban nuestro destino, cuando realmente tenemos el don de tener en nuestras manos el poder de las decisiones.
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