Podemos
sentir lo que no vemos.
El universo se encarga de que todo atraviese nuestro ser.
Las sensaciones nacen del sentir y del gozar.
El goce de tu aroma puede fluir, tu respiración exaltada puede inclinarse hacia
cualquier variante. La música de fondo acompaña tus latidos exaltados.
Mi euforia puede aumentar sin rigor, sin límites ni prejuicios, porque yo soy así,
directo al sentir, al expandir mis instintos. Me nace dejarme llevar por tu
locura, como también me atrevo a llevarte a recorrer un mundo incierto.
Entre risas, dudas e interrogantes, puedo calmar esa sensación de miedo. Puedo
y quiero, las palabras que pueden salvarnos incluso la vida.
Lejos del bien y del mal, lejos del juzgar, muy lejano al que dirán, tan solo
silenciando el mundo me oigo.
Me aferro a mi alma en el universo. Mi alma que desquita cualquier prejuicio y
tan solo intenta vivir en un mundo donde las palabras perdieron su sentir y su
totalidad de significado.
El decir se convirtió en un acto de impulso y etiquetas, ya no se dice lo que
se siente sino lo que otro quiere oír. Así de hipócrita como se lee, es como también
elige vivir mucha gente.
Triste y agonizante para una novata apasionada por la literatura, por el
escribir y dejar que las palabras describan cualquier acto que se puede vivir y
sentir.
jueves, 14 de febrero de 2019
miércoles, 13 de febrero de 2019
Atenué.
Nos conectamos
Reímos sin detenernos.
Tampoco podemos,
hacerlo cuando nos besamos.
Es magnetismo puro.
Hacemos lo que sentimos
nos prohibimos
nos deseamos
y concluimos en atraparnos.
Reímos sin detenernos.
Tampoco podemos,
hacerlo cuando nos besamos.
Es magnetismo puro.
Hacemos lo que sentimos
nos prohibimos
nos deseamos
y concluimos en atraparnos.
Una risa de mas,
y me pierdo en nuestro universo.
Un beso a destiempo
cambio el fluido,
pero no la química
por las que nos regimos.
Desobedecemos nuestros límites. y me pierdo en nuestro universo.
Un beso a destiempo
cambio el fluido,
pero no la química
por las que nos regimos.
Contra cualquier corriente,
nuestras personalidades
pueden enfrentarse.
Incluso en momentos
que superamos los límites
para experimentar lo que sentimos.
Acústico.
Una melodía diferente, de seguro atípica para mi apariencia. Desencaje total del ideal que muchos pueden tener, pero que en si no existe una diferencia entre esa música y mi persona. Mi persona en esencia.
La calma, la suavidad, lo atenué también es parte de esta euforia, rebeldía y seriedad que puede destilar mi ser al pasar. Pero la esencia es la totalidad de los dos polos que concluyen en esta mezcla, en esta rareza con la que me describo.
Una melodía diferente, de seguro atípica para mi apariencia. Desencaje total del ideal que muchos pueden tener, pero que en si no existe una diferencia entre esa música y mi persona. Mi persona en esencia.
La calma, la suavidad, lo atenué también es parte de esta euforia, rebeldía y seriedad que puede destilar mi ser al pasar. Pero la esencia es la totalidad de los dos polos que concluyen en esta mezcla, en esta rareza con la que me describo.
lunes, 11 de febrero de 2019
Confiar.
Confiar en las personas es un desafío constante. Es sentirnos al límite todo el tiempo.
¿Respiro y sigo? ¿Debo de pausarme? ¿Puedo acudir a la calma?
Lamentablemente, solo en una pequeña fracción de toda la gente que nos rodea, solo en pocos de ellos, podemos cerrar los ojos y poner las manos en el fuego.
Esto se debe, a que pocas de esas personas realmente se muestran transparentes. Personas que sus pensamientos, sentimientos, acciones concuerdan tal a como lo demostraron en cada instante, sin tomar una “pausa”.
El confiar mutuo, no es muy casual en realidad. La fachada tapa mucho de lo que en verdad pasa, somos tan hipócritas como nefastos cuando reprimimos nuestras palabras e incluso sentimientos.
No confiar en uno mismo, es el acto más cobarde que se puede observar, créanme. No hay peor cobardía que ver a alguien que se miente así mismo, es sentenciar su propia pena de muerte.
Confiar en las personas es un desafío constante. Es sentirnos al límite todo el tiempo.
¿Respiro y sigo? ¿Debo de pausarme? ¿Puedo acudir a la calma?
Lamentablemente, solo en una pequeña fracción de toda la gente que nos rodea, solo en pocos de ellos, podemos cerrar los ojos y poner las manos en el fuego.
Esto se debe, a que pocas de esas personas realmente se muestran transparentes. Personas que sus pensamientos, sentimientos, acciones concuerdan tal a como lo demostraron en cada instante, sin tomar una “pausa”.
El confiar mutuo, no es muy casual en realidad. La fachada tapa mucho de lo que en verdad pasa, somos tan hipócritas como nefastos cuando reprimimos nuestras palabras e incluso sentimientos.
No confiar en uno mismo, es el acto más cobarde que se puede observar, créanme. No hay peor cobardía que ver a alguien que se miente así mismo, es sentenciar su propia pena de muerte.
lunes, 4 de febrero de 2019
Camino, corro, disminuyo la intensidad del correr, observo,
respiro.
En la plaza el aroma a humedad con naturaleza transforma con las primeras gotas sobre la tierra el incienso más exquisito de la naturaleza.
Mientras disminuyo la intensidad y solo me dedico a caminar de manera rápida para no bajar el ritmo cardíaco; veo a un abuelo, mirando una vidriera.
Una casa de bebés, esa imagen, ver ese hombre mayor con su bolsa del súper (ecológica) viendo las diminutas prendas, me transmitió ternura. Me quedo la intriga si será abuelo o solo es un deseo. Pero puedo describir esa mirada y esa magia de ternura que resaltaba en la peatonal de la ciudad con pocas luces y una gran tormenta.
En la plaza el aroma a humedad con naturaleza transforma con las primeras gotas sobre la tierra el incienso más exquisito de la naturaleza.
Mientras disminuyo la intensidad y solo me dedico a caminar de manera rápida para no bajar el ritmo cardíaco; veo a un abuelo, mirando una vidriera.
Una casa de bebés, esa imagen, ver ese hombre mayor con su bolsa del súper (ecológica) viendo las diminutas prendas, me transmitió ternura. Me quedo la intriga si será abuelo o solo es un deseo. Pero puedo describir esa mirada y esa magia de ternura que resaltaba en la peatonal de la ciudad con pocas luces y una gran tormenta.
Caminar, respirar, replantear los pasos, son exquisiteces
que solo son completas cuando lo hacemos por iniciativa, para disfrutarlas y
desconectar.
sábado, 2 de febrero de 2019
Estoy haciendo mi mayor esfuerzo, poniéndole toda la
voluntad para salir y no caer.
Estoy haciendo hasta lo imposible. Le estoy poniendo la mejor.
Me cuesta enfrentar el mundo con mi total esencia. Me siento débil, triste, agotada, un dolor en el pecho. Como si mis fuerzas se las consumieran los recuerdos y las lágrimas que caen; es como una película, a medida que comienzan a transitar los recuerdos por mi mente, comienzan a caer las lágrimas, como si anunciaran el inicio del drama.
Estoy haciendo hasta lo imposible. Le estoy poniendo la mejor.
Me cuesta enfrentar el mundo con mi total esencia. Me siento débil, triste, agotada, un dolor en el pecho. Como si mis fuerzas se las consumieran los recuerdos y las lágrimas que caen; es como una película, a medida que comienzan a transitar los recuerdos por mi mente, comienzan a caer las lágrimas, como si anunciaran el inicio del drama.
Suspiro, cierro los ojos e intento concentrarme. Me cuesta.
Todo me cuesta mas, incluso dormir. Billones de pensamientos llegan a la hora de conciliar el sueño, pero también aparecen cuando miro el cielo, escucho una canción o alguna frase de los libros me traen una secuencia que le traslada a un recuerdo. Todo deriva en igual punto.
Los recuerdos me llevan a los pensamientos. Los pensamientos atraen los recuerdos. Es un factor que no deja de aparecer en mi cotidiano. Es incluso, a veces, muy fastidioso.
No quiero estar triste, no quiero llorar, no quiero no tener ganas, no quiero no querer.
Instantes de lucidez y de euforia me llevan a sobrecargarme de la realidad y de lo que vengo días tras días trabajando y luchando.
No quiero, no voy a perder todo lo que me conllevo tanto esfuerzo. Lo que requirió de doble voluntad, sacrificio muchas veces para satisfacer todas las expectativas.
Me aferre tanto a la idea de tenerte tanto
tiempo, que intente perfeccionarme para lucirme bien y en ese intento, te
elevaste y hoy no sos parte del destello más grande de cometas ante estrellas. Todo me cuesta mas, incluso dormir. Billones de pensamientos llegan a la hora de conciliar el sueño, pero también aparecen cuando miro el cielo, escucho una canción o alguna frase de los libros me traen una secuencia que le traslada a un recuerdo. Todo deriva en igual punto.
Los recuerdos me llevan a los pensamientos. Los pensamientos atraen los recuerdos. Es un factor que no deja de aparecer en mi cotidiano. Es incluso, a veces, muy fastidioso.
No quiero estar triste, no quiero llorar, no quiero no tener ganas, no quiero no querer.
Instantes de lucidez y de euforia me llevan a sobrecargarme de la realidad y de lo que vengo días tras días trabajando y luchando.
No quiero, no voy a perder todo lo que me conllevo tanto esfuerzo. Lo que requirió de doble voluntad, sacrificio muchas veces para satisfacer todas las expectativas.
Pequeñas luces sobre mi escritorio, iluminando mi
computadora, un corazón con mi nombre, una foto de niña, algunas gorras
colgadas recordando quien soy.
¿Quién soy?
¿Quién soy?
La chica rara, sol alexia, la rubia, chini, alex y unos
cuantos apodos más que me hacen voltear cuando los pronuncian. Además de esos
nombres, tengo una absurda capacidad de observar el mundo, una mirada efusiva
del todo ante un universo y si, sé que tal vez alguno que otro cuestiono o diga
“que hincha pelota con el universo”, pero la verdad NO ME IMPORTA.
No porque no quiera a esas personas, sino porque entiendo que no pueden sentir esa magia y esas energías que derivan y recorren nuestro cuerpo como la vida. Lo entiendo, respeto que no lo compartan, pero nada ni nadie podrá hacer que no crea en esto que para mí es parte de mí, de mi vida, de mi existencia.
No porque no quiera a esas personas, sino porque entiendo que no pueden sentir esa magia y esas energías que derivan y recorren nuestro cuerpo como la vida. Lo entiendo, respeto que no lo compartan, pero nada ni nadie podrá hacer que no crea en esto que para mí es parte de mí, de mi vida, de mi existencia.
Entre deseos, sueños, anécdotas, historias, tatuajes y una sabiduría
para luchar, sobrevivo como puedo o como me sale a veces. Con un poco de allá,
otro poco de acá y algo del universo, sonrió. Camino, observo, respiro e
intento enfrentarme a lo que el destino destello en mi historia.
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