La honestidad absoluta, sin tapujos, sin vergüenzas, ni
miedos pueden desatar sonrisas espontaneas que responden a cualquier exclamación.
5 años y contando desde el momento que ese pedacito de
universo cautivo la más sincera mirada, que nos eleva y nos lleva a dejarnos
ser. Libres, bajo la esencia del universo, alimentando de a momentos lo que se
concluye en magia.
Risas, miradas, suspiros, y diminutas exclamaciones representan el amor más sensato y efímero que se puede percibir.
Su mirada puede concentrar centésimas de segundos que hacen al momento más fugaz pero realmente de felicidad. Donde tan solo nuestras almas se elevan y evolucionan en rebeldía bajo el afecto de la adrenalina que así, tan solo siendo, logramos concretar.
Es magia, es química, es parte de lo que decanta el universo, llámalo como quieras. Pero es real, es algo tan utópico, que, a veces hace difícil de creerlo.
Risas, miradas, suspiros, y diminutas exclamaciones representan el amor más sensato y efímero que se puede percibir.
Su mirada puede concentrar centésimas de segundos que hacen al momento más fugaz pero realmente de felicidad. Donde tan solo nuestras almas se elevan y evolucionan en rebeldía bajo el afecto de la adrenalina que así, tan solo siendo, logramos concretar.
Es magia, es química, es parte de lo que decanta el universo, llámalo como quieras. Pero es real, es algo tan utópico, que, a veces hace difícil de creerlo.
Ser, tan solo ser, dejarse sentir. Escucharse, expresarnos
por libertad. Sentirnos, percibir y aceptar lo que consideramos eufórico justo
a nuestro ser. Ese amor sano, libre, épico existe si nos permitimos sentir y
dejar que todo fluya.
Entre risas.
-¿Qué queres? Exclamo intentando ponerle seriedad a la charla.
- Todo – Respondí sin tapujos.
Se rio y reformulo la pregunta.
- En serio ¿Qué queres de mí?
A lo cual sonreí y reitere “todo”.
El silencio llego entre susurros de risas.
Todo es tan solo ver una sonrisa, un abrazo, un
momento de a dos, sin prejuicios, sin reclamos, tan solo dejarse ser y
disfrutar. -¿Qué queres? Exclamo intentando ponerle seriedad a la charla.
- Todo – Respondí sin tapujos.
Se rio y reformulo la pregunta.
- En serio ¿Qué queres de mí?
A lo cual sonreí y reitere “todo”.
El silencio llego entre susurros de risas.
El universo puede dar todo lo que se desea de corazón y elevar dos almas a niveles inexplicables de maneras de amar.
La empatía junto a la química y sumándole las energías que se atraen en el momento en el cual el mundo se pare y deja de existir todo lo que está a nuestro alrededor.
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